poesiadulce

jueves, mayo 04, 2006

Digo que no puede decirse el amor.
El amor se come como un pan,
Se muerde como un labio,
Se bebe como un manantial.
El amor se llora como a un muerto,
Se goza como un disfraz.
El amor duele como un callo,
Aturde como un panal,
Y es sabroso como la uva de cera
Y como la vida es mortal.

El amor no se dice con nada,
ni con palabras ni con callar.
Trata de decirlo el aire
y lo está ensayando el mar.
Pero el amante lo tiene prendido,
untado en la sangre lunar,
y el amor es igual que una brasa
y una espiga de sal.

La mano de un manco lo puede tocar,
la lengua de un mudo, los ojos de un ciego,
decir y mirar.
El amor no tiene remedio
y sólo quiere jugar.

Jaime Sabines

Cuando tengas ganas de morirte
esconde la cabeza bajo la almohada
y cuenta cuatro mil borregos.
Quédate dos días sin comer
y verás qué hermosa es la vida:
carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer : verás.

Cuando tengas ganas de morirte
no alborotes tanto : muérete
y ya.

si sobrevives

Si sobrevives, si persistes, canta,
sueña, emborráchate.
Es el tiempo del frío: ama,
apresúrate. El viento de las horas
barre las calles, los camino.
Los árboles esperan, tú no esperes,
éste es el tiempo de vivir, el único.

El hombre

“El hombre posee una gran
reserva de libertad interior y
aun bajo las circunstancias más
adversas, siempre cuenta con
alternativas mientras tenga un
hálito de vida...
Las circunstancias lo limitan
y condicionan pero no lo
determinan, él es quien decide si
se comete a ella.”
Alfonso Lara C.

miércoles, abril 26, 2006

No

No te precipites ni atropelles,
no te angusties ni amargues,
lo que habrá de ser... ¡será!
Lo que no habrá de ser... ¡no será!
Con tu voluntad o sin ella.

a ella

Semejas esculpida en el más fino
hielo de cumbre sonrojado al beso
del sol, y tienes ánimo travieso,
y eres embriagadora como el vino

Y mientes, no imitaste al peregrino
que cruza un monte de penoso acceso
y párase a escuchar con embeleso
un pájaro que canta en el camino

Obrando tu como rapaz avieso
correspondiente con la trampa y torturarme preso

No así el viandante que se vuelve a un pino
y párase a escuchar embeleso
un pájaro que canta en el camino

viernes, marzo 24, 2006

No es que muera de amor


No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo
dichosa, penetrada, y cierto, interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran nos morimos
entre los dos, ahora separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero de tu vientre
que no muerdo ni beso
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Me muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mí, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,y escribirnos y hablarnos y morirnos.