poesiadulce

miércoles, abril 26, 2006

No

No te precipites ni atropelles,
no te angusties ni amargues,
lo que habrá de ser... ¡será!
Lo que no habrá de ser... ¡no será!
Con tu voluntad o sin ella.

a ella

Semejas esculpida en el más fino
hielo de cumbre sonrojado al beso
del sol, y tienes ánimo travieso,
y eres embriagadora como el vino

Y mientes, no imitaste al peregrino
que cruza un monte de penoso acceso
y párase a escuchar con embeleso
un pájaro que canta en el camino

Obrando tu como rapaz avieso
correspondiente con la trampa y torturarme preso

No así el viandante que se vuelve a un pino
y párase a escuchar embeleso
un pájaro que canta en el camino